Iluminados
La última revelación: Jesús
Dice la Biblia que: Mar 9:2-8 RV1960 (T) Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos. (3) Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos. (4) Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. ... (7) Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd. (8) Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo.
Hoy toda nuestra atención debe estar sobre Jesús.
1) MOISÉS Y ELÍAS
El que fueran estos quienes aparecieron tiene su sentido.
" Moisés representaba “la ley”, y Elías “los profetas”, y los dos juntos todo el testimonio de las Antiguas Escrituras y de los santos del Antiguo Testamento" Comentario Jamieson-Fausset-Brown, Lc.9:30-31
Todo lo que aquellos hombres conocían acerca de lo Divino tenía que ver con las Antiguas Escrituras, o lo que conocemos como el Antiguo Testamento. Pero había llegado el tiempo en que la atención de aquellos debía de enfocarse en otro, debía de enfocarse en Jesús, "...Este es mi Hijo amado; a él oíd".
2) PEDRO
En uno de los primeros discursos del apóstol, hace un fuerte llamado al arrepentimiento argumentando lo grave que es no prestar atención a las palabras de Jesús.
Hch 3:19-24 RV1960 (T) Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, ...(22) Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; (23) y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. (24) Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días.
Luego de su experiencia tenía muy en claro el apóstol la importancia de dirigir toda su atención a las palabras de Jesús. Sabía él que si a alguien debía de prestar oído ese era a Jesús.
3) HEBREOS
El autor de esta carta dice: 1:1-2 NVI Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, (2) en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo....
Este "hablar" incluye la idea de darse a conocer, por lo que la gran enseñanza es que Dios se ha dado a conocer al mundo por medio de su Hijo Jesucristo.
Heb 1:3 BL95 El es el resplandor de la Gloria de Dios y en él expresó Dios lo que es en sí mismo....
"Dios usó muchos medios para enviar sus mensajes a las personas de la época del Antiguo Testamento.... Los judíos familiarizados con esas historias no tenían dificultad para creer que Dios todavía seguía revelando su voluntad, pero les resultó asombroso pensar que Dios se había revelado por medio de su Hijo, Jesucristo. El es el cumplimiento y la culminación de las revelaciones de Dios a través de los siglos. Cuando lo conocemos, tenemos todo lo que necesitamos para ser salvos de nuestro pecado y tener una perfecta comunión con Dios.
No solo Jesucristo es la imagen misma de Dios, sino también es Dios mismo;...Es la plena revelación de Dios. No es posible tener una visión clara de Dios sin mirar a Cristo..."Comentario Biblia Diario Vivir, Heb.1:1-3
PARA TERMINAR
Buscar conocimiento de la Divinidad aparte de Cristo es tan solo vanidad de una mente carnal, Col 2:18-19 RV1960 (T) Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, (19) y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.
La única forma de alcanzar un sano conocimiento que abra las puertas al "crecimiento que da Dios", es cuando estamos unidos a la Cabeza, es decir a Cristo.
Cristo es la revelación última y perfecta que el hombre necesita tener para alcanzar la verdadera iluminación.
2Co 4:6 NVI Porque Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo.



