Agotado?
Jeremías fue una de las personas llamadas por Dios en un momento muy especial histórico y espiritual, con un mensaje muy fuerte para los oídos sordos de sus contemporáneos.
Esta posición tan poco privilegiada minaba el ánimo de este hombre al punto que en un momento de su servicio Dios tiene que desafiarlo con las siguientes palabras: Jer 12:5 «Si quedas agotado cuando compites con los que corren a pie, ¿cómo vas a poder competir con los caballos? Si sólo te sientes seguro en una tierra tranquila, ¿qué harás cuando estés en la densa selva del Jordán?Cuando Dios llama a alguien a su servicio Él conoce a la perfección a quien está llamando. No hay nada que esté oculto de sus ojos ni siquiera el futuro. Y si aún así nos tiene por dignos de su llamamiento es porque sabe que podremos llegar al final.
Tal conocimiento debería animarnos cuando las sombras de la duda vengan sobre nosotros además de que no se trata de nosotros sino de Él actuando a través nuestro. Zec 4:6 … No será por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu dice el Señor Todopoderoso.
Otro de los aspectos interesantes en aquel que es llamado por el Señor a su servicio es que sobre éste se está cumpliendo un proceso que va de menos a más. La presunción de que al dedicarme al servicio al Señor ya no necesito aprender nada más, no es real. Las primeras cosas que nos dijeron en los primeros años de nuestro servicio es que estábamos en la escuela de Dios.
Durante ese tiempo muchas veces quisimos bajar los brazos, estábamos agotados, y recién empezábamos!!
Alguien nos animó con estas palabras: 1Ki 19:7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.
Estas palabras dichas a Elías, que también se encontraba agotado, nos despertaron a la realidad de que estábamos en un proceso y que si queríamos llegar al final debíamos perseverar.
¿Porqué Dios cuando saco a Israel de Egipto lo llevó por una ruta no transitada y más larga? Porque no estaban preparados aún para enfrentar los grandes desafíos que ello implicaba. Así Él hace con nosotros, nos llevo por su “escuela” donde nos va ascendiendo de grado a medida que vamos aprendiendo, pero en ese proceso es necesario que tu y yo nos mantengamos firmes.
Jeremías quería ya abandonar su llamado y recién estaba enfrentado desafíos, que en comparación con los futuros, eran mucho más fáciles. Dios necesitaba trabajar en su fe, en sus convicciones, en su valor para que el perfecto propósito de Él se cumpliera en su vida.
El motivo de esto es llevarte ánimo. Si estas sirviendo a Dios en cualquier forma y por causa de las pruebas estás pensando en abandonar, te animo a que no lo hagas. Persevera, Dios está fortaleciendo tus músculos espirituales para que puedas alcanzar retos mayores.
2Ti 4:7-8 He luchado por obedecer a Dios en todo, y lo he logrado; he llegado a la meta, pues en ningún momento dejé de confiar y obedecer a Dios. (8) Sé que Dios es un juez justo y que, cuando juzgue a todos, me dará una corona como premio a mi obediencia. Y no sólo a mí me la dará, sino también a todos los que realmente desean que él venga y con ansias esperan su regreso.


