El poder del anonimato
Nadie sabe quien soy! Nadie me ha visto! . El poder del anonimato nos vuelve audaces, y en esa osadía hacemos lo que, a la vista de otros, no nos atreveríamos a ejecutar.
El creer que no seremos descubiertos afloja los frenos de la buena moral y nos largamos en aventuras de lo mas arriesgadas, pero la noticia es que, tarde o temprano, lo que pensamos que nunca sería descubierto, saldrá a la luz.
Alguien dijo: Job 24:15-17 RV60 El ojo del adúltero está aguardando la noche, Diciendo: No me verá nadie; Y esconde su rostro. (16) En las tinieblas minan las casas Que de día para sí señalaron; No conocen la luz. (17) Porque la mañana es para todos ellos como sombra de muerte; Si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.
El poder del anonimato lanza al hombre por el camino del adulterio como también por el del hurto. El mayor de sus terrores no es el mal que cometen sino el ser descubiertos. No son estos los únicos frutos del sentirse oculto de la vista de los demás, muchas otras actitudes nacen únicamente cuando su autor se siente cubierto al conocimiento de los demás.
El poder del anonimato nos lleva a cometer lo que , de otra forma, nunca haríamos. Por eso es el propósito de estas palabras el decirte que el anonimato no existe, tarde o temprano tus hechos verán la luz y eso te debería hacer reflexionar.
Alguien dijo: Sal 64:5 PDT Se animan unos a otros a hacer el mal. Planean juntos cómo tender sus trampas a los demás y están seguros de que nadie podrá descubrirlos.
El poder del anonimato los envalentona creyendo que ningún hombre les descubrirá, y tal sentimiento aún es para con Dios. Sal 94:7 PDT Creen que el Señor no se da cuenta del mal que hacen. Dicen que el Dios de Israel no se entera de lo que sucede.
El poder del anonimato les lleva a perder los frenos de una buena conducta. Eze 8:12-13 NVI Y él me dijo: «Hijo de hombre, ¿ves lo que hacen los jefes israelitas en los oscuros nichos de sus ídolos? Andan diciendo: "No hay ningún SEÑOR que nos vea. El SEÑOR ha abandonado el país." » (13) Y añadió: «Ya los verás cometer mayores atrocidades.»
Pero éste poder es un poder falso. Eze 9:9-10 NVI El SEÑOR me respondió: «La iniquidad del pueblo de Israel y de Judá es extremadamente grande. El país está lleno de violencia; la ciudad, llena de injusticia. Ellos piensan: "El SEÑOR ha abandonado el país. No hay ningún SEÑOR que vea." (10) Por eso no les tendré piedad ni compasión, sino que les pediré cuentas de su conducta.»
No creas que nadie te ve, siempre hay Alguien que observa tu secreto y Él te pedirá cuentas de ello.
2Co 5:10 NVI Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.
Rom 2:6-8 BL95 El pagará a cada uno de acuerdo con sus obras. (7) Dará vida eterna a quien haya seguido el camino de la gloria, del honor y la inmortalidad, siendo constante en hacer el bien;" (8) y en cambio habrá sentencia de reprobación para quienes no han seguido la verdad, sino más bien la injusticia.
Estas breves palabras buscan un solo fin: no tuerzas tu camino porque crees que nadie te ve. Sal 94:7-9 DHH Dicen que el Señor no ve, que el Dios de Jacob no se da cuenta. (8) ¡Entiendan, gente torpe y necia!¿Cuándo podrán comprender? (9) ¿Acaso no habrá de oir el que ha hecho los oídos? ¿Y acaso no habrá de ver el que ha formado los ojos?
Los oídos de Dios escuchan tus palabras, y sus ojos ven tus caminos. Llegará el día que todo aquello que hiciste amparado en el anonimato, sea bueno o malo, saldrá a la luz. Gál 6:7 TLA No crean ustedes que pueden engañar a Dios. Cada uno cosechará lo que haya sembrado.
Por eso es el propósito llamarte a la reflexión sobre lo que haces cuando crees que nadie te ve.1Pe 3:10-12 RV60 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; (11) Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. (12) Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.



