viernes, 02 de noviembre del 2007
Tema : confesión En un artículo anterior mencioné la confesión como uno de los factores indispensables en el verdadero arrepentimiento que llevará a la restauración de la relación del hombre con Dios. Ahora quisiera profundizar un poco especialmente en las consecuencias de aquellos que no creen importante el reconocer sus faltas ante Dios. La Biblia es categórica al declarar que :Pro 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Esto fue lo que sucedió con alguien que fue un gran hombre de Dios pero que en un momento de su vida no confesó, sino que ocultó, una de sus faltas ante Dios. Estoy hablando del rey David. 2Sa 11:2-4 Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. (3) Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. (4) Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. A esta falta ,él le agregó… 2Sa 11:14-17 Venida la mañana, escribió David a Joab una carta, la cual envió por mano de Urías. (15) Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera. (16) Así fue que cuando Joab sitió la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes. (17) Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon contra Joab, y cayeron algunos del ejército de los siervos de David; y murió también Urías heteo. Esto David mantuvo en oculto por casi un año pero llegó el momento en que todo salió a luz.2Sa 12:7-12 … Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: … (9) ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. El proverbio citado anteriormente decía que el que encubre sus pecados no prosperará y eso es lo que vino sobre David. 2Sa 12:7-14 … (8) y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. Las cosas habían cambiado, por causa de su pecado no confesado la bendición material se había detenido. (10) Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. (11) Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa,El mal y la violencia vinieron aún sobre su hogar. y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. (12) Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol.La vergüenza que acarreaba su falta iba a ser pública. (14) Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá.La enfermedad y la muerte también fueron consecuencias de su falta de confesión Enfrentado a todo esto David expresa su arrepentimiento en el salmo 51 y, aunque Dios lo perdona, las consecuencias se hacen sentir en los ya no tranquilos caminos de aquel hombre. Él escribió en uno de sus salmos: Psa 32:3-4 Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. (4) Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Pero luego dice: Psa 32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. El objetivo es que encares lo que aún está oculto en tu interior, lo confieses y te apartes. ¿Estás dispuesto a un genuino arrepentimiento que cambiará tu vida?Psa 32:1-2 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. (2) Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.
Conferencia que forma parte de una serie sobre el tema de sanidad interior