Consecuente
Una de las palabras que debería de martillar la conciencia de todo cristiano es la de "consecuente". Esta palabra es definida por el diccionario de la Real Academia Española como: " Dicho de una persona: Cuya conducta guarda correspondencia lógica con los principios que profesa."
Muchos creyentes sabemos hablar muy lindo, expresamos elevados principios con nuestros labios pero no somos consecuentes. Lejos está, muchas veces, nuestra conducta de los altos principios que proclamamos.
Un hombre llamado Daniel vivió la mayor parte de su vida en el extranjero. Llevado allí como prisionero poco a poco fue subiendo de posición hasta ocupar los lugares más altos posibles para él. Esto no fue del agrado de los naturales que no dudaron en buscar la más mínima falla en aquél para acusarle. Preocupados en esto, investigaron al detalle la vida de Daniel para que cayera en descrédito pero a pesar de tal esfuerzo, nada pudieron encontrar porque Daniel era un hombre consecuente con sus principios.
Dice la Biblia: Dan 6:3-5 PDT Daniel demostró que era mucho mejor que los demás ministros y gobernadores. El rey estaba muy impresionado por sus habilidades y sabiduría y quería nombrarlo como dirigente de todo el reino. (4) Entonces los demás gobernadores y ministros buscaron alguna falta en la administración que hacía Daniel de los asuntos del reino. Pero no encontraron nada malo porque Daniel era un hombre de fiar y no aceptaba sobornos ni era corrupto. (5) Entonces ellos dijeron: «No vamos a encontrar nada malo en su trabajo, mejor busquemos en su religión la forma de acusarlo».
"Para la gloria de Dios nos damos cuenta de que, aunque Daniel estaba ya muy viejo, todavía era capaz de trabajar y que había seguido fiel a su religión. Para la gloria de Dios es que los que profesan la fe, se comporten en forma tal que sus enemigos más vigilantes no puedan hallar ocasión de culparlos, excepto en materia de su Dios, en lo cual andan conforme a sus conciencias." Comentario de la Biblia por Matthew Henry
Este hombre vivía en línea con los principios que defendía y cuando por fin lograron inculparlo de algo fue en base a una astuta y mentirosa estrategia.
Dan 6:7-9 PDT Majestad, los ministros, prefectos, gobernadores de provincias y demás colaboradores tenemos una propuesta. Hemos pensado prohibir durante treinta días que las personas hagan oraciones o peticiones a cualquier dios o persona que no sea el rey. Quien no cumpla esta norma será mandado al foso de los leones. ... (9) Entonces el rey Darío aprobó la ley y la firmó.
Dan 6:11-16 PDT Luego esos hombres fueron a la casa de Daniel y lo encontraron orando y alabando a su Dios. (12) En seguida se presentaron ante el rey y dijeron: -Majestad, usted ha firmado una ley prohibiendo durante treinta días que se hagan oraciones o peticiones a cualquier dios o persona que no sea usted. Y quien no obedezca será mandado al foso de los leones. ¿No es verdad? El rey respondió; -Así es. Es una ley para los medos y los persas, y no puede anularse ni cambiarse. (13) Entonces le dijeron al rey: -Daniel, uno de los deportados de Judá, no lo respeta a usted ni a la ley que usted firmó. Todo lo contrario, dice oraciones a su Dios tres veces al día. (14) El rey quedó muy triste después de escuchar esas palabras. Inmediatamente se puso a pensar en alguna solución para salvar a Daniel. Estuvo hasta el atardecer tratando de buscar una forma de salvar a Daniel. (15) Pero aquellos hombres urgían al rey diciendo: -Majestad, usted sabe que según la ley de los medos y de los persas, las leyes y normas firmadas por el rey no se pueden cambiar. (16) Así que el rey les ordenó que trajeran a Daniel y lo metieran en el foso de los leones. El rey le dijo a Daniel: -Espero que tu Dios, a quien sirves con tanta devoción, te salve.
Estos hombres astutos lograron lo que querían, atraparon a Daniel pero no en sus propias faltas sino en las mentiras y engaños que habían preparado. Daniel estaba sufriendo si, le estaban acusando si, pero injustamente.
La Biblia habla mucho de ser consecuentes como requisito del cristiano. En las enseñanzas de Jesús encontramos principios como estos:
Mat 5:11-12 RV60 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. (12) Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
Preste atención, muchos creyentes son vituperados, insultados, y toda clase de cosas malas se dicen de ellos, pero la diferencia está en que la gente que los acusa, a veces, no esta mintiendo, así realmente viven a pesar de lo que con su boca proclaman. Esto no es el ejemplo de Daniel.
El apóstol Pedro también dice: 1Pe 3:16-17 TLA ... Pórtense bien, como buenos seguidores de Cristo, para que los que hablan mal de la buena conducta de ustedes sientan vergüenza de lo que dicen. (17) Si Dios así lo quiere, es mejor que sufran por hacer el bien que por hacer el mal.
Cuando Pablo aconsejó a Timoteo le habló de cuidar el ministerio, los dones y las capacidades que tenía pero antes de todo eso, expresando un verdadero sentido de importancia, Pablo le recalcó otra cosa: lo primero en que Timoteo debía cuidarse era de ser consecuente en su vida con lo que enseñaba.
1Ti 4:12 TLA No permitas que nadie te desprecie por ser joven. Al contrario, trata de ser un ejemplo para los demás cristianos. Que cuando todos oigan tu modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios.
¿Cuál es la respuesta que debemos dar a estas palabras?
Creo que en primer lugar arrepentimiento por no haber vivido exigiéndonos tanto como exigimos a otros. En segundo lugar un cambio de mente. No podemos seguir "vistiendo" las viejas ropas del pecado y las nuevas según Cristo. Despojémonos de unas y revistámonos de las otras sinceramente.
Eph 4:22-23 TLA Por eso, ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. (23) Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.



