Las cosas por su nombre
Estar acostumbrado a ver lo malo nos insensibiliza y llegamos al punto de empezar a llamar a lo bueno malo, y a lo malo bueno. Perder la capacidad de reaccionar ante lo vergonzoso abre la puerta para que se vuelva tolerable, y con el paso del tiempo, hasta nos sumamos a quienes lo practican.
El creyente es llamado a seguir la norma de conducta que está expresada en la Biblia. Pero encontramos quienes han perdido la capacidad de juzgar correctamente y esto es un gran error. Llamar las cosas por su nombre es una buena virtud e indispensable para quien quiera tener una buena relación con Dios.
Aquél Salmo comienza con una pregunta: Sal 15:1 RV60 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?.
Lo interesante es que la respuesta a la misma está íntimamente ligada a la relación que tengamos con los demás. Sal 15:2-5 RV60 El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. (3) El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. (4) Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; (5) Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.
"¡Para tener una estrecha relación con Dios debes decidirte a conducir tu vida manteniendo relaciones correctas con los demás! Dios le dice a David 1) que hable misericordiosamente de su prójimo; 2) que nunca murmure o diga algo que destruya la reputación ajena; 3) que nunca lastime a otra persona en manera alguna. 4) Finalmente, Dios le advierte a David que no «reproche» a su prójimo. «Reprochar» (del hebreo cherpah significa «echar la culpa, desacreditar, desgraciar o avergonzar»"Comentario Biblia Plenitud, Salmo 15:3
Mucho podríamos decir aquí pero, a la luz del motivo de este artículo, miraremos solamente lo que dice este verso:"...Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová...". Una correcta relación con los demás tiene que ver también con llamar a las cosas por su nombre.
Dice una palabra en la Biblia: Isa 5:20 PDT Qué mal les irá a los que a lo malo llaman bueno y a lo bueno llaman malo. Los que tienen por luz la oscuridad y por oscuridad la luz. Los que dicen que lo amargo es dulce y que lo dulce es amargo.
En el primer capítulo de la carta a los romanos hay toda una lista de algunos de los "buenos" criterios que nuestra sociedad tolera y estimula hoy en día. Y al final dice: Rom 1:32 NVI Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican.
Esta "aprobación" es el asentimiento mental de quien llama bueno a lo que Dios llama malo, por eso Pablo nos desafía a la transformación de nuestra escala de valores para que llamemos a las cosas por su nombre.
Él dijo: Rom 12:2 DHH No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.
Tal transformación se evidencia en nuestra actitud. Rom 6:20-21 NVI Cuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la justicia. (21) ¿Qué fruto cosechaban entonces? ¡Cosas que ahora los avergüenzan y que conducen a la muerte!
La vergüenza es la respuesta de quien examina su pasado a la luz de una nueva escala de valores, dándose así cuenta de cuan equivocado estaba. Mientras tal sentimiento no aparezca y aún siga aprobando aquellos viejos criterios en si mismo o en otros, es señal de que aún a lo malo llama bueno y a lo bueno malo.
También el apóstol Pedro tiene algo que decir al respecto:1Pe 4:3-4 NVI Pues ya basta con el tiempo que han desperdiciado haciendo lo que agrada a los incrédulos, entregados al desenfreno, a las pasiones, a las borracheras, a las orgías, a las parrandas y a las idolatrías abominables. (4) A ellos les parece extraño que ustedes ya no corran con ellos en ese mismo desbordamiento de inmoralidad, y por eso los insultan.
Ese "ya basta" sigue teniendo validez para muchos que se dicen ser cristianos pero sus ojos siguen viendo como bueno lo que Dios llama malo. Un cambio en la escala de valores significa un cambio en el camino por el cual "corremos".
El salmo comienza con una pregunta: Sal 15:1 RV60 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?.
Sabemos que el único camino al Padre es por medio de Jesús y que la fe en Jesús es suficiente. Pero quien verdaderamente ha dado este paso con honestidad y convicción, se hará patente con su estilo de vida. En ese marco entra lo que el salmista decía:"...Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová..."
Amamos al hombre pero aborrecemos el pecado, y quien siga llamando a lo malo bueno y a lo bueno malo, deberá entender que algo está mal en lo que él dice que es su decisión de fe.
Termino con otro salmo que se utilizaba en la coronación de un nuevo rey:
Sal 101:1-8 DHH Quiero alabar el amor y la justicia; quiero, Señor, cantarte himnos; (2) quiero vivir con rectitud. ¿Cuándo vendrás a mí? Será intachable mi conducta aun en mi propio palacio; (3) no pondré jamás la mira en propósitos perversos. Odio a quienes son desleales a Dios; ¡jamás permitiré que se me acerquen! (4) Alejaré de mí los pensamientos perversos: ¡no quiero hacer nada malo! (5) Haré callar a aquellos que a escondidas hablan mal de su vecino; ¡no soporto al altanero y arrogante! (6) Pondré mis ojos en los hombres leales, para que vivan junto a mí; solo estará a mi servicio el que lleve una vida recta. (7) Para el tramposo no habrá lugar en mi palacio; ¡ningún mentiroso podrá estar en mi presencia! (8) Día tras día reduciré al silencio a todos los malvados del país; ¡arrojaré de la ciudad del Señor a todos los malhechores!
"El Salmo muestra la determinación de un rey de tener un reinado justo y sujeto a la voluntad de Dios. Se cree que era un conjunto de ideales o votos pronunciados por el rey en el acto de su coronación. Bien puede ser del tiempo de David, o de algún otro tiempo en la monarquía. El Salmo presenta un desafío a cualquier gobernante civil hoy, y también es aplicable a cualquier líder, sea civil o de la iglesia."Comentario bíblico Mundo Hispano, Salmo 101
A lo que agrego yo, que tal desafío alcanza a todo creyente, tanto a mí como a ti también.



