Dios nos libre!
En el trato con las personas muchas son las cosas que podemos aprender.
Con el paso del tiempo uno descubre que no siempre las expresiones de los otros pueden ser tomadas como expresiones sinceras.
Cuantas veces nos hemos encontrado conversando con alguien que se esfuerza con sus palabras para hacernos creer algo que bien no coindice con lo que está en su corazón.
Aquellos que van creciendo en el desarrollo de este "don", ver más allá de las palabras, podrán descubrir a otros en más de una oportunidad intentando convencerles de algo que bien sabemos no es real.
El motivo de estas palabras no son el agudizar este "sentido" sino el hacer notar que nuestros esfuerzos por hacer creer a los demás de cosas que no son reales en nosotros caerán, en más de una vez, en descrédito ante la mirada de quien sí descubrirá la verdad de nuestro corazón.
A modo de ejemplo quisiera traer un pasaje de la Biblia. Jesús le estaba hablando a un grupo de religiosos y comparaba su situación con la de unos labradores que hicieron mal su trabajo y termina diciendo:
Luk 20:16-18 RV60 Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: ¡Dios nos libre! (17) Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:
La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo? (18) Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
El final de aquellos labradores no fue bueno a lo que arrancó un "¡Dios nos libre!" del labio de aquellos que escuchaban.
Esta expresión de asombro y de espanto podría hacer creer a cualquiera que ellos realmente se habían asustado y entendido el mensaje pero Jesús era uno de aquellos que puede ver más alla de las palabras.
Dice que:"...Pero él, mirándolos..." Esta mirada no fue de compasión por el temor expresado, ni de compasión porque se daba cuenta de que habían entendido la enseñanza. Fue una mirada dura, incisiva, penetrante, un reflejo del pensamiento que estaba en su mente: "Yo sé que me están mintiendo!!!"
Esta expresión de asombro no tenía lugar porque hacía ya muchisimos años antes alguien les había hablado en los mismos términos, y ellos lo sabían pero no les importaba.
Isa 5:4-6 BAD ¿Qué más se podría hacer por mi viñaque yo no haya hecho?Yo esperaba que diera buenas uvas;¿por qué dio uvas agrias? (5) Voy a deciroslo que haré con mi viña:Le quitaré su cerco, y será destruida;derribaré su muro, y será pisoteada. (6) La dejaré desolada,y no será podada ni cultivada;le crecerán espinos y cardos.Mandaré que las nubesno lluevan sobre ella.
En lugar de tener un cambio positivo a Dios ellos prefirieron: Luk 16:15 BLS Entonces Jesús les dijo:
"Ustedes tratan de aparecer delante de los demás como personas muy honestas, pero Dios los conoce muy bien. Lo que la mayoría de la gente considera de mucho valor, para Dios no vale nada.
Estos sabían acerca de lo que Jesús les estaba hablando pero eliguieron las apariencias ante que la sinceridad. Jesús sabía esto por eso cuando escucho esa falsa expresión de asombro con la que querían decir que no lo sabían sus palabras igual fueron duras y amenazantes.
Cuantas veces decimos"Yo no lo sabía!", "Yo no fuí!" y hasta cara de sorpresa ponemos, pero cuidado, no todos son tan tontos como para no descubrir nuestro engaño y ver, más allá de las palabras, la realidad.
En las relaciones interpersonales usemos la sinceridad porque las falsas palabras y las falsas actitudes, a algunos, no los podrán engañar.

