El temor a Dios
Ser parte del Reino de Dios tiene que ver con gobierno, Su gobierno sobre mis caminos, que se manifiesta en lo que hago o dejo de hacer cada día.
En esto de ser verdaderamente participante del reino divino hay una virtud que es indispensable, estoy hablando del temor a Dios.
El principio sobre el cual apoyo este artículo es el que: hay una relación directa entre temor y lo que hacemos.
Act 10:34-35 RV60 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, (35) sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.
Hacer o no algo tiene que ver con aquello a lo que le tememos.
Solamente nos rendiremos y obedeceremos a Dios permitiéndole gobernar y hacer su voluntad cuando haya temor a Él en nuestro corazón.
¿Cómo definir el temor a Dios?
Entre muchas definiciones existentes me gusta pensar en estas:
Es cuando tengo el ánimo de ajustar mi vida, aceptar o rechazar cosas, influido por todo lo que tiene que ver con Dios.
Es cuando dejo de ser indiferente a Él y paso a ser conciente de Su persona
Lo que hago esta íntimamente ligado a la conciencia que tenga o no de la persona de Dios, de quien soy yo en Cristo y del mundo en el que vivimos.
Para tener temor de Dios debemos ser concientes de quien es Dios
1Pe 1:15-16 RV60 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; (16) porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
La conciencia de quien es Dios debe influenciar mi comportamiento "sed santos como yo soy santo"
Dios les dice en el verso anterior: "mírenme a mi, conózcanme y así entenderán como deben de vivir"
Alguien que no ha conocido a Dios o que tiene una imagen equivocada de El será alguien que no haga los cambios necesarios en su vida cotidiana.
La Biblia está llena de advertencias a personas que tienen una idea equivocada y por ende actúan equivocadamente.
Salmo 10:4- RV60 (4) El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios ... (11) Dice en su corazón: Dios ha olvidado; Ha encubierto su rostro; nunca lo verá. ...
Eso cree él y de acuerdo a eso vive, pero...
(14) Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano
Para tener temor de Dios debemos ser concientes de quienes somos nosotros en Cristo
1Pe 1:14 BLS Antes de que ustedes conocieran la buena noticia acerca de Jesucristo, hacían todo lo malo que querían. Ahora, por el contrario, deben obedecer a Dios en todo, como buenos hijos.
Solamente Dios podrá influenciar en nuestras vidas si somos concientes de nuestra nueva posición en Cristo.
Por ejemplo, un maestro de liceo no será una persona influyente para mi hasta que yo no sea un estudiante que dependa de él
El entender que ya no soy el mismo que antes de entregar mi vida a Cristo debe afectar el grado de influencia de El sobre mis caminos. Ser cristiano es una posición de privilegio pero no me da la libertad para hacer lo que quiera porque he pasado a ser propiedad de Aquel que me compró por el precio de la vida de su Único Hijo Jesucristo.
Para tener temor de Dios debemos ser concientes del mundo en que vivimos
1Pe 1:17 NVI Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo.
Vivimos en un mundo cuyas normas están en franca oposición a las normas divinas.
Al punto que la Biblia dice: santiago 4:4 RV60 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
No podemos vivir "como los demás" y creer que estamos agradando a Dios.
La Biblia usa dos imágenes en este pasaje. Nos llama "peregrinos" haciendo referencia a que nuestra ciudadanía ahora está en los cielos y que aquí solo estamos de paso.
Y la otra imagen es de Dios como un juez justo que no tiene privilegios con nadie sino que es imparcial. Es decir, todos tendremos que dar cuentas
Pedro en la casa de Cornelio hizo esta declaración:
Act 10:34-35 RV60 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, (35) sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.
El temor es una virtud que nos coloca bajo el agrado de Dios. La conciencia de quien es Dios, de quienes somos nosotros en Cristo y la conciencia del mundo en el que vivimos serán el marco que regule nuestros hechos y nos ayudarán a vivir como verdaderos integrantes de su Reino.

