enseñando a pescar a pescadores 2
Todos comenzamos con expectativas pero al terminar muchos llegan cargando tan solo cansancio y frustración.
Luk 5:1-8 Una vez, Jesús estaba a la orilla del Lago de Galilea y la gente se amontonaba alrededor de él para escuchar el mensaje de Dios. (2) Jesús vio dos barcas en la playa. Estaban vacías porque los pescadores estaban lavando sus redes. (3) Una de esas barcas era de Simón Pedro. Jesús subió a ella y le pidió a Pedro que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca, y desde allí comenzó a enseñar a la gente. (4) Cuando Jesús terminó de enseñarles, le dijo a Pedro:
--Lleva la barca a la parte honda y lanza las redes para pescar. (5) Pedro respondió:
--Maestro, toda la noche estuvimos trabajando muy duro y no pescamos nada. Pero, si tú lo mandas, voy a echar las redes. (6) Hicieron lo que Jesús les dijo, y fueron tantos los pescados que recogieron, que las redes estaban a punto de romperse. (7) Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran en seguida a ayudarles. Entre todos llenaron las dos barcas. Eran tantos los pescados, que las barcas estaban a punto de hundirse. (8) Al ver esto, Pedro se arrodilló delante de Jesús y le dijo:
--¡Señor, apártate de mí, porque soy un pecador!
En un artículo anterior llamado: "enseñando a pescar a pescadores" me referí a este mismo pasaje de la Biblia.
En aquel artículo trajimos a luz la condición en la que viven muchos hoy. Siendo que han abrigado grandes expectativas sobre diferentes áreas de su vida, como ser: trabajo, hogar, matrimonio, familia, hijos, amigos, hoy sus "redes" se encuentran "vacías" de su deseo y tan solo cargadas de cansancio y frustración.
Fue el propósito en aquel momento el revelarte donde esta la posibilidad de que aquellas "redes" se llenen, y te hablamos de Jesús.
Una vida rendida a Él, como Pedro cuando cayó de rodillas ante Jesús, y un esfuerzo por obedecer su Palabra, como también hicieron cuando aquellas palabras parecían contradecir su experiencia y el sentido común, restaurarán tu relación con El trayendo sobre ti su promesa: Joh 10:10 "...Yo he venido para que todos ustedes tengan vida, y para que la vivan plenamente.
Hoy quiero mencionar algunos aspectos destacables de tener una sana relación de obediencia a Jesús que surgen de este pasaje.
El primer aspecto que quiero destacar es su providencia.
Jesús sabía que aquellos pescadores y sus familias dependían de lo que pescaran y estuvo dispuesto a ayudarles.
El conoce tu necesidad, El te conoce mejor que nadie porque El te creo y esta dispuesto a ayudarte a satisfacer aquellas cosas que, según su voluntad, sean lo mejor para ti.
En términos generales, la providencia de Dios alcanza tu ser íntegramente. Es decir, Dios tiene cuidado de tus necesidades:
.materiales Mat 6:31-33 "Ya no se preocupen preguntando qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. (32) Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes no se desesperen por esas cosas. Su Padre que está en el cielo sabe que las necesitan. (33) "Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Todo lo demás, él se los dará a su tiempo.
.espirituales Joh 14:2-3 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. (3) Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
.emocionales Psa 57:1-2 Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí;
Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé Hasta que pasen los quebrantos. (2) Clamaré al Dios Altísimo, Al Dios que me favorece.
Dios cuida de sus hijos integralmente, no digo esto para que te vuelvas a Jesús, tú debes volverte a El porque eres pecador y estas destituido de su gloria eterna (-Rom.3:23). Digo esto para que aquellos que somos sus hijos sepamos en quien podemos encontrar auxilio a toda necesidad de nuestra vida.
¿No es a eso mismo a lo que la Biblia nos anima?
Heb 4:15-16 El diablo le puso a Jesús las mismas trampas que nos pone a nosotros para hacernos pecar, sólo que Jesús nunca pecó. Por eso, él puede entender que nos resulta difícil obedecer a Dios. (16) Así que, cuando tengamos alguna necesidad, acerquémonos con confianza al trono de Dios. Él nos ayudará, porque es bueno y nos ama.
Menciono dos aspectos notables más que se deducen de este pasaje pero que dejaré para desarrollar en otro momento.
Uno de ellos es su capacidad de guiarte a lo mejor
Por la experiencia de aquellos pescadores, ni la hora del día ni el lugar eran los indicados para obtener algo de pesca, pero Jesús los guió al lugar correcto.
Ninguno de cuantos han confiado en su guía y dirección han quedado avergonzados, El siempre nos guía a lo mejor aún cuando nos cueste verlo.
El otro aspecto es su poder para hacer posible lo imposible.
Ante la resignación de aquellos hombres Dios les dio una nueva oportunidad. Dios es un Dios de oportunidades
Estos pescadores confiaron en su pericia y el resultado no fue bueno, confiaron en Jesús y el resultado fue diferente.
Jesús promete una vida plena y si tu te has rendido a El y obedeces su Palabra, entonces eso mismo es lo que tendrás.
Pro 3:5-7 DHH Confía de todo corazón en el Señor y no en tu propia inteligencia. (6) Ten presente al Señor en todo lo que hagas, y él te llevará por el camino recto. (7) No te creas demasiado sabio; honra al Señor y apártate del mal:



