enseñando como se debe
Muchos han argumentado, haciendo un mal uso de cierto pasaje bíblico, que no es bueno tanto conocimiento porque este tiende a matar al espíritu.
Si bien esto me parece una barbaridad, hoy debo decir que, aunque lejano, cierto aire de certeza hay en todo esto.
El apóstol Pablo oraba por la iglesia en colosas así: Col 1:9-10 RV1960 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, (10) para que andéis como es digno del Señor...
Pablo quería que la gente fuera llena de conocimiento, pero el conocimiento al que se refería tenía por fruto que los creyentes vivieran como es digno del Señor.
Hoy encontramos muchas enseñanzas, profundas algunas, divagantes otras. También una variada manifestación de ministerios con los cuales podremos estar de acuerdo o no, pero cuando el conocimiento vertido sobre el pueblo no produce como fruto un andar digno si no que: o no produce santidad, o lleva a contradecir el consejo bíblico con divisiones, peleas, contiendas, y un sin fin de otras malas acciones, entonces lejos de aplaudir a tales ministros solo puedo ponerme del lado de los mencionados al principio y acusarles de estar matando al cuerpo donde mora el Espíritu Santo.
Iglesias que son empujadas a dividirse por el consejo de un “iluminado”, matrimonios que se separan por la falsa enseñanza, hijos que se rebelan a los padres para “servir al Señor”, desordenada administración de los bienes familiares para sostener el “hombre de Dios” del momento, y muchas otras cosas más de las cuales usted estará bien informado no pueden ser consideradas como el andar digno que Pablo esperaba como resultado de un correcto conocimiento de Dios y Su voluntad.
El conocimiento al que Pablo hacía referencia, para producir el fin esperado, debía ir de la mano de la sabiduría y de la inteligencia espiritual. No entraré en el desarrollo de una como de otra habilidad pero solo diré en cuanto a la primera que quien tenga falta de ella tiene en Dios una fuente inagotable para evitar caer en el error de interpretar y transmitir una enseñanza que no venga sino de la forma más baja de sabiduría. Como decía Santiago: Santiago 3:15 RV60 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
¿Cómo podía Santiago saberlo? Por los frutos que de ella se recogían: Santiago 3:14-16 RV60 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; (15) porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. (16) Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
¿Qué es lo que le estamos enseñando al pueblo de Dios? ¿Cuáles son los resultados de esos esfuerzos? Creo que ha llegado el tiempo en que analicemos que tipo de enseñanza damos o permitimos que llegue a la luz del impacto en la vida de quienes las reciben.
Termino con las palabras de Pedro que, aunque se escribieron hace tantos años, parece que lo hubieran sido ayer.2Pe 2:1-3 BLS En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios, sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas y peligrosas sin que ustedes se den cuenta, y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar. Por eso, cuando menos lo esperen, serán destruidos por completo. (2) Mucha gente vivirá como esos falsos maestros, haciendo todo lo malo que se les antoje. Por culpa de ellos la gente hablará mal de los cristianos y su modo de vivir. (3) Esos falsos maestros desearán tener más y más dinero, y lo ganarán enseñándoles mentiras. Pero Dios ya decidió castigarlos desde hace mucho tiempo, y no se salvarán de ese castigo.




Comentarios sobre enseñando como se debe
me gustaria aprender para ser un maestro de jovenes me gustaria que me digan como tengo que empezar
Estimado Sergio, te felicito por este interés de tu parte por llevar el consejo bíblico a los jóvenes, que por demás esta decir que tanto lo necesitan. Sin duda que este comienzo debe estar guiado por el líder de tu congregación. Mi consejo es que puedas trasmitirle a él este deseo.
En cuanto a mi puedo aconsejarte un libro llamado "Discurso a mis estudiantes" por C.H.Spurgeon.
En el se reumen muy bien los diferentes aspectos que hacen a la vida y ministerio de quien está interesado en llevar la Palabra a otros.
Una vez más, te felicito y estoy a las ordenes. Walter