Ester, la providencia de Dios
Est 3:13 RV60 Y fueron enviadas cartas por medio de correos a todas las provincias del rey, con la orden de destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un mismo día, en el día trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y de apoderarse de sus bienes.
Era el año 473 a.c.,el día doce del mes de Adar había ya transcurrido. Las sombras de la noche estaban sumergiendo las ciudades y aldeas en la expectativa. Desde el mes primero se conocía la sentencia y ahora estaba llegando el momento para ejecutarla. Las familias se reunían, nadie quería ser hallado solo al día siguiente pero a pesar de la expectativa el pueblo amenazado estaba tranquilo,¿por qué? cinco años antes había comenzado a gestarse su salvación.
Esta historia verídica es el motivo de uno de los libros que forman parte de la Biblia. El trece de Adar del 473 a.c. debía cumplirse con una orden que no podía ser revocada. La maldad del corazón de un solo hombre había llevado a que se redactara tal ley que buscaba el aniquilamiento de aquel pueblo. Pero lo que este hombre no sabía es que cinco años antes Alguien había descubierto sus intenciones y estaba comenzando el plan de salvación.
Retrocedamos al 478 a.c.. El imperio persa estaba en su esplendor y el rey se había reunido con los más importantes de la tierra para celebrar por 180 días un banquete continuo, un derroche de esplendor para mostrar las maravillas de su reino. Las historias de conquistas llenaban los oídos de los invitados y en ese espíritu de grandeza y exaltación el rey Asuero manda llamar a su esposa, la reina Vasti.
Medio año estuvo este rey esforzándose por mostrar su autoridad, poder y riquezas y ahora llamaba a su esposa para despertar la admiración de los presentes por su belleza, a lo que esta mujer responde con un rotundo: "no iré!!"
El semblante del rey cambió, como una sombra se extendió sobre todos la amenaza de tal espíritu de rebeldía, espíritu que el rey no estaba dispuesto a tolerar. Corría el año del 478 a.c. y éste manda a buscar una nueva reina.
Muchas fueron las vírgenes escogidas pero hubo una que sobresalía y ganaba el favor de todos, hasta que por último también del rey. Esta mujer se llamaba Ester y nadie sabía que su pueblo era el mismo que cinco años después sería amenazado de aniquilación.
Estando en esta posición fue ella instrumento a su tiempo de liberación para su pueblo, el pueblo judío. aquellos que en un principio eran condenados a la desaparición fueron librados a raíz de la intersección de esta reina que nunca imaginó lo clave que resultaría ser su posición.
A estos muchos dirán que fue una casualidad pero aquellos que conocemos los atributos del Dios al que adoramos sabemos que esto no es más que un nuevo testimonio del cuidado amoroso del Padre celestial por sus hijos.
Dice la Biblia: Salmo 121:1-8 DHH Al contemplar las montañas me pregunto: "¿De dónde vendrá mi ayuda?" (2) Mi ayuda vendrá del Señor, creador del cielo y de la tierra. (3) ¡Nunca permitirá que resbales! ¡Nunca se dormirá el que te cuida! (4) No, él nunca duerme; nunca duerme el que cuida de Israel. (5) El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte. (6) El sol no te hará daño de día, ni la luna de noche. (7) El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida. (8) El Señor te protege en todos tus caminos, ahora y siempre.
Estimado hermano, hay quien tiene sus ojos puestos sobre ti y bien harías en descansar en la confianza de que : Rom 8:37 BLS En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total.
No fue difícil para Dios ir cinco años delante de quienes buscaban el mal de su pueblo por eso podemos confiar en que cuando alguna circunstancia viene a nuestra vida es algo que Dios ya conoce y si lo permite , de alguna manera, será para nuestro bien. Rom 8:28 BLS Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que le aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan.
Observe el verso anterior: "...va preparando...", es decir las cosas no son por casualidad. Hay una causa , una intención en aquellas cosas que nos ocurren cuando son fruto del perfecto amor de Dios y no de nuestra obstinada desobediencia.
Dice la Biblia que todos los pensamientos de Dios son para nuestro bien, no dudes que es eso mismo lo que Él quiere para ti.



