Exito en el servicio
Conceptos equivocados van de la mano de metas equivocadas.
Dentro de los propósitos de Dios para el creyente se encuentra, sin lugar a dudas, el servicio. Esto es algo que todos entendemos y la mayoría, de una manera u otra, tratan de involucrarse en ello.
Diferentes son los grados de compromiso en el servicio pero un mal que aqueja tanto a unos como a otros es el de tener metas equivocadas por culpa de conceptos equivocados.
El problema radica en que continuamente evaluaremos nuestro servicio a la luz de las metas idealizadas y cuanto más lejos estemos de ellas más fracasados nos sentiremos, pero....¿realmente somos fracasados?
El fracaso en el ánimo de cualquiera que quiera hacer algo para el Señor es una de las estrategias predilectas de nuestro adversario porque con ella sabe que bajamos los brazos, perdemos la fuerza y nos sumamos al número de aquellos mediocres que se han desviado del propósito para el cual fueron llamados.
¿Que es el fracaso para el hijo de Dios?
Muchas son las respuestas y por lo general tiene que ver con los números pero este es un concepto equivocado que nos lleva a metas equivocadas que nos sumergen en un equivocado sentimiento de fracaso.
Hoy quiero decirte, seas quien seas, el fracaso no es algo que necesariamente vaya ligado a los números sino más bien es algo ligado a la fidelidad.
La Biblia dice de Pablo:Act 9:15-16 RV60 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; (16) porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
Estas palabras que Dios le habla a Ananías acerca del exitoso Pablo marcaban el carácter que su misión tendría sobre la tierra.
No podemos decir que Pablo fuera un fracasado pero creo que si midiéramos su servicio con la misma medida con que muchos miden su servicio hoy, en esa categoría tendríamos que ponerle.
En una emotiva reunión en Mileto que Pablo tuvo con los ancianos de la iglesia de Éfeso, entre otras cosas, él les dice: Act 20:22-23 RV60 Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; (23) salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.
En un tiempo donde la mayoría de los "profetas" profetizan solamente poder, riqueza, prosperidad, un mensaje como este no es nada popular. La mayoría de los siervos hoy "reciben" lo que ellos quieren escuchar y si así no fuera entonces los ánimos cambian.
Un servicio exitoso no tiene que ver con solo escuchar que vamos a prosperar o a ser primeros entre otros, un servicio exitoso es cuando a pesar de que escuchamos que tendremos persecuciones seguimos fielmente en aquello a lo que hemos sido llamados.
No solamente sabía lo que a él le esperaba sino que también se le había revelado que: Act 20:29-30 BLS "Cuando yo muera, vendrán otros que atacarán a todos los de la iglesia como si fueran lobos feroces. (30) También algunos de los que ahora son seguidores de Jesús comenzarán a enseñar mentiras, para que todos en la iglesia los sigan y los obedezcan.
Después de tres años de ministerio entre ellos, sabía cual era el futuro de aquella congregación. La perspectiva no era de lo más alentadora sino que cualquiera podría sentirse, ante tal panorama, fracasado.
Pero Pablo tenía conceptos correctos acerca del servicio cristiano lo cual le llevaron a tener metas correctas por las cuales pudo medir correctamente su ministerio sin caer en el error del desánimo cuando los números o las circunstancias no salen como uno espera. Sabía que el éxito estaba de la mano de su fidelidad.
Pablo decía: Act 20:24 BLS No me preocupa si tengo que morir. Lo que sí quiero es tener la satisfacción de haber anunciado la buena noticia del amor de Dios, como me lo ordenó el Señor Jesús.
Pablo midió su ministerio con la regla de la fidelidad. En sus últimos días dijo:2Ti 4:7 BL95 He combatido el buen combate, he terminado mi carrera, he guardado lo que depositaron en mis manos.
Y sabía que era eso mismo lo que le hacía merecedor de las recompensas eternas. 2Ti 4:8 BLS Sé que Dios es un juez justo y que, cuando juzgue a todos, me dará una corona como premio a mi obediencia...
Es el propósito de estas palabras el animarte. Mientras estas sirviendo al Señor hay momentos donde la perspectiva no es muy alentadora y nos embarga un sentimiento de fracaso. Quiero animarte diciendo que el éxito de tu servicio no se mide con la misma regla que el éxito de una empresa o negocio. Es la fidelidad y la obediencia a tu llamado, aún a pesar de las dificultades, lo que Dios recompensará.
Rev 3:10-11 BLS 'Todos en el mundo tendrán dificultades y sufrimientos. Así veré quién confía en mí y quién no. Pero a ti te protegeré, porque tú me obedeciste cuando te ordené que no dejaras de confiar en mí. (11) Pronto regresaré. Sigue creyendo fielmente en mí, y así nadie te quitará tu premio.
Dios nos ordena a no dejar de confiar en Él aún cuando enfrentemos dificultades y sufrimientos. Esa es la medida de éxito con que el Señor te pesará y por la cual te recompensará para la eternidad.

