El poder de la hermandad
Hay un poder que lamentablemente muchos desconocen y es el poder de la hermandad. No hemos sido diseñados para la soledad sino para forjar lazos de compañerismo y confraternidad, en donde podamos hallar y dar asistencia a todas las áreas del ser humano.
La soledad, por el motivo que sea, no es buena y quien haga de ella su estilo de vida pronto lo experimentará. Qué es bueno y necesario forjar lazos de hermandad es el propósito de estas palabras.
En cierto momento el autor del libro de Eclesiastés dice así: Ecl 4:9-12 RV1960 (T) Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. (10) Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. (11) También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? (12) Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
"Existen ventajas al cooperar con otros. La vida no está diseñada para el aislamiento, sino para el compañerismo; no para la soledad, sino para la intimidad. Algunas personas prefieren el aislamiento debido a que sienten que no pueden confiar en nadie. Sin embargo, no estamos aquí en la tierra para servirnos a nosotros mismos, sino para servir a Dios y a los demás. No se aísle de los demás ni trate de ir por su cuenta. Busque compañeros, sea miembro de algún equipo" Comentario Biblia Diario Vivir, Ecl.4:9-12
Esos versos podemos resumirlos diciendo:" mejores son dos que uno...",y ese es el propósito de estas palabras.
En el transcurso de la vida habremos de hallar más de un obstáculo, más de un desafío. Sea el superar una prueba o el proyectarnos a más, sin duda que será mucho más fácil si no estamos solos.
El apóstol Pablo, apresado en Jerusalén, debió emprender un duro viaje a Roma luego de un largo tiempo de cautiverio. Muchas fueron las dificultades y en más de una oportunidad logró fortalecerse en el Señor, pero no pasó desapercibido para él el grato poder del compañerismo y de la hermandad. Hch 28:15 RV1960 (T) de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; y al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento.
Mejor son dos que uno, y no solo por lo que recibimos sino también por lo que podemos dar. Ejemplo de ello tenemos en dos jóvenes, Jonatán y David. 1Sa 18:1-4 TLA Saúl ya no dejó que David volviera a su casa, sino que lo mantuvo cerca de él, de modo que Jonatán se hizo muy amigo de David. Tanto lo quería Jonatán que, desde ese mismo día, le juró que serían amigos para siempre, pues lo amaba como a sí mismo. (4) En prueba de su amistad, Jonatán le dio a David su ropa de príncipe, junto con su arco y su espada con todo y cinturón.
Jonatán y David forjaron tal lazo de hermandad que el primero no tuvo inconveniente de ceder a David el derecho a ser rey sobre Israel, y aún su vida misma puso en riesgo por su amigo a causa de las locuras de Saúl, su padre.
Mejor son dos que uno, y este concepto de hermandad es tan importante que Dios lo hizo parte de la filosofía de la Iglesia. Rom 12:15-16 DHH Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. (16) Vivan en armonía unos con otros. No sean orgullosos, sino pónganse al nivel de los humildes. No presuman de sabios.
Esa unión de voluntades, esa búsqueda de armonía, es la definición de hermandad.
"Mejores son dos que uno", la vida se hace más fácil cuando rompemos con el aislarnos voluntariamente y trabajamos por construir y fortalecer la fraternidad.
Gál 6:2 TLA Cuando tengan dificultades, ayúdense unos a otros. Esa es la manera de obedecer la ley de Cristo.



