Una vida con propósito. Cuanto se ha dicho sobre esto y cuanto más aún falta por decir. Saber cual es el sentido, el motivo del existir ha cautivado a muchos y también muchos, adentrándose por este camino, han encontrado la armonía, el equilibrio que tanto su alma anhelaba. La Biblia tiene mucho que decir al respecto. Algunos han resumido en cinco los preciosos conceptos de una vida con propósito, otros en más y algunos en menos, pero en esta hora quisiera discutir sobre un motivo en particular para el cual hemos sido llamados. Motivo que nos aleja de los altos estándares de éxito que esta sociedad impone, motivo difícil para muchos e imposible para no pocos, estoy hablando de responder como Cristo a las injusticias. 1Pe 2:21-23 RV60 (21) Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; Para esto fuimos llamados, para seguir las pisadas del maestro. Pisadas que se describen como:(22) el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; Este no es el camino que muchos quieren seguir, la santidad, la pureza, pero principalmente quisiera destacar lo que sigue:(23) quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; Todos queremos ser respetados, todos queremos ser valorados, todos queremos tener nuestro lugar y que reconozcan nuestros derechos, y está bien, pero vivimos en una sociedad corrompida donde no todos nos respetan, donde no todos nos valoran, donde no todos reconocen nuestros derechos. Entonces, ante una sociedad así, ¿qué debemos hacer? Muchos entienden que este es el momento para tomar las riendas de su vida y lograr por sus propios medios lo que otros no les reconocen, pero también es aquí el momento donde el cristiano demuestra cuan dispuesto está de vivir una vida con propósito. ¿Por qué? Porque el propósito de Dios para nosotros es que sigamos las pisadas de Jesús, y sus pasos nos llevan por un camino diferente al cual muchos transitan hoy.Un camino que responde a las injusticias con humildad, de padecimientos pacientes, de mansedumbre, de amor, de sacrificio y de dependencia, son las características del camino que Jesús transito y por el cual espera que cada uno de nosotros también lo haga. ¿Es esto difícil? Claro que lo es, nuestra naturaleza humana se opone con fuerza, pero he aquí, nosotros que no estamos a oscuras acerca de la voluntad divina, con clara conciencia de quien es Dios, de los acontecimientos futuros y de la gloria venidera debemos de esforzarnos para así agradarle.
1Pe 2:19-23 RV60 Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. (20) Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. (21) Pues para esto fuisteis llamados;
Hacer lo bueno, en alguna oportunidad, nos hará sufrir, ¿cómo responder a eso? Soportando y siguiendo, venciendo al mal con el bien, porque esto es aprobado por Dios
Rom 12:17-21 BLS Si alguien los trata mal, no le paguen con la misma moneda. Al contrario, busquen siempre hacerle el bien a todos. (18) Hagan todo lo posible por vivir en paz con todo el mundo. (19) Queridos hermanos, no busquen venganza, sino dejen que Dios se encargue de castigar a los malos. Pues en la Biblia Dios dice: "A mí me toca vengarme. Yo le daré a cada cual su merecido". (20) Y también dice: "Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Así harás que se ponga rojo de vergüenza". (21) No se dejen vencer por el mal. Al contrario, triunfen sobre el mal, haciendo el bien.