Íntima proximidad
Alguien me escribió diciendome que no sentía a Dios "cerca" suyo. Creía en Él y le buscaba en oración pero sentía como que no era atendida en sus plegarias.
Muchos creen en Dios pero no disfrutan del experimentar su cercanía, ¿que está sucediendo?
Varias pueden ser las respuestas a esta situación pero yo tomaré hoy el camino que sugiere el verso de los Salmos que leeremos. Dios está cerca pero no de todos sino de quienes le invocan de veras.
Creer en Dios y tener una relación íntima con Él son cosas diferentes. En una forma extrema debemos decir que aún los demonios creen en Dios(sant. 2:19 RV60 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.), pero no por ello podemos decir que tienen íntima comunión con Él.
Hay un Salmo que nos puede dar un poco de luz al respecto y es el que sigue: Psa 145:18 RV60 Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.
La promesa es clara y no presenta lugar a dudas, Dios promete estar cerca. En el orgullo que nos domina, el ser humano se ha esforzado por dejar a Dios "fuera" pero, ¿quien no reconocería que en algún punto de su peregrinar se vió invocando el favor de Aquél que tras sus espaldas intentó echar?
Dios promete tener una proximidad intima pero, ¿con quién?, con ..." todos los que le invocan,..."
Invocar es lo mismo que llamar. Dice de este verbo:"... en este caso constituye una oración motivada por una necesidad reconocida y dirigida a Aquel que está dispuesto y es capaz de responder " Dicc. A.T. ,W.E.Vine, H7121
Dios promete tener intimidad con quienes se vuelven a Él buscandole en oración, pero..... ¡¡¡si esto es lo que hacen muchos de los que dicen sentir a Dios lejos!!!. Entonces, ¿que esta pasando?
Tal vez la respuesta podamos encontrarla al final de lo que dice el Salmo:"...a todos los que le invocan de veras"
Otra versión de este mismo verso dice:Psa 145:18 BAD El Señor está cerca de quienes lo invocan,de quienes lo invocan de verdad.
La palabra excluyente sin duda la encontramos al final del verso. Dios promete estar cerca pero no de todo aquel que le llama sino de quien lo hace en verdad. La Biblia de estudio Pentecostal lo interpreta en sus notas como si dijera que lo invocan con un corazón recto y sincero.
La pregunta que cabe aquí es:¿ cuán sinceras son tus intenciones al volverte a Dios?
Hay quienes se acuerdan de Dios solo cuando le necesitan y luego vuelven a darle la espalda sin importarles el testimonio de amor que Él les da.
Otros son impulsados por sus propios deseos sin la mínima intención de someterse a la perfecta voluntad divina.
Clamar a Dios sin estar dispuesto a aceptar su voluntad sobre lo que le estoy pidiendo no es orar "de verdad". Invocar el favor divino sin estar dispuesto a rendirle mi vida no es orar "de verdad".
¿Qué es lo que te motiva a volver tu rostro a Dios? Para entender esto miremos a uno cuyo corazón no era íntegro delante de Dios.
Act 8:18-24 TLA Al ver Simón que la gente recibía el Espíritu Santo cuando los apóstoles les ponían las manos sobre la cabeza, les ofreció dinero a los apóstoles y les dijo: (19) -Denme ese mismo poder que tienen ustedes. Así yo también podré darle el Espíritu Santo a quien le imponga las manos. (20) Pero Pedro le respondió: -¡Vete al infierno con todo y tu dinero! ¡Lo que Dios da como regalo, no se compra con dinero! (21) Tú no tienes parte con nosotros, pues bien sabe Dios que tus intenciones no son buenas. (22) Claramente veo que tienes envidia, y que no puedes dejar de hacer lo malo. Tienes que dejar de hacerlo. Si le pides perdón a Dios por tus malas intenciones, tal vez te perdone. (24) Simón les suplicó: -¡Por favor, pídanle a Dios que me perdone, para que no me vaya al infierno!
Que triste es ver cuando se intenta forzar la voluntad de Dios a nuestro antojo, más triste es intentar "comprar" con promesas que sabemos que no cumpliremos el favor divino. ¿Es esto buscar a Dios en verdad?¿Podrá Dios estar cerca de quién así haga?
Algo de lo que dijo el apostol es digno de destacar también. Él dijo:"...¡Lo que Dios da como regalo, no se compra con dinero!...". El favor que Dios pueda mostrar es una respuesta de su amor y no a nuestra sabiduría terrenal. Por eso quien quiera "llamar" a Dios y experimentar su cercanía deberá entender que más que sus palabras, Él estará mirando su corazón.
Jesús dijo a la mujer samaritana: Joh 4:24 DHH Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios.
¿Que no es el modo verdadero por el cual el hombre debe volverse a Dios? La verdad que Dios espera de nosotros no es fingir, ni falsedad, ni tener intereses oscuros escondidos sino que, por el contrario, espera sinceridad, integridad, transparencia.
Dios cumple sus promesas y si hoy no le sientes cerca, a lo menos detente un segundo y examina tus intenciones por las cuales te acercas tu a Él.
Sant. 4:8 DHH Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.



