que mas se podia hacer por mi viña
¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? Isaías 5:4
La mayoría de nosotros cuando empezamos a concebir en nuestra mente un proyecto lo vemos en un primer momento en forma general aunque no descuidamos de permitirnos soñar con los resultados que nos dará.
En una segunda etapa volvemos a pasear nuestros pensamientos sobre él pero ahora sí en forma más detallada, prestando atención a los detalles que nos asegurarán el éxito en lo que emprendamos.
Así también Dios se permitió soñar sobre un pueblo en especial, el pueblo de Israel. Concibió en su mente la idea de un pueblo llamado a ser luz entre las demás naciones que como un faro en medio de la tormenta atraería a los perdidos al refugio seguro de Su amor.Teniendo esto en mente comenzó a ver todo lo necesario para llevar adelante su sueño. Al igual que el labrador ,se dedicó a preparar el lugar del cual esperaba ver surgir como fruto el cumplimiento de Su voluntad. Removió la tierra, quitó de ella las piedras y plantó cepas de la mejor calidad. Cercó su sembrado y en medio levantó una torre.Satisfecho por haber dado lo mejor de sí por el sueño anhelado se preparó a esperar el preciado fruto .Pero, lamentablemente al igual que al labrador, las uvas que salieron no fueron dulces sino que las uvas que el viñedo dio fueron agrias.“¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella?¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?” Isaías 5:1-4
Dios continuó soñando, y ahora lo hizo con otro pueblo. Pero éste ya no está determinado por una situación geográfica o raza o linaje. Este pueblo es especial ,lo que lo une es la preciosa sangre de Su Hijo Jesucristo derramada en una cruz. Y soñó con que este pueblo se convertía en sal y luz para todas las naciones, qué como embajadores portarían el mensaje de reconciliación hasta lo último de la tierra.
Y emocionado por esto se dedicó a preparar este viñedo para ver surgir las preciosas uvas dulces de Su voluntad. Primero era necesario limpiar el terreno y lo hizo mediante la preciosa sangre de Su Hijo Jesucristo, ”¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? “ Hebreos 9:14Llegó el momento de elegir la cepa y no encontró otra mejor que Su propio Hijo. Jesús dijo:”Yo soy la vid verdadera” Juan 15:1.¿Qué esperaba Dios al escoger a Jesucristo como la planta principal para Su viñedo? Indudablemente lo que cualquier agricultor espera la seleccionar las mejores semillas: que esa calidad se transmita y que dé fruto, mucho fruto. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, yo en él, éste lleva mucho fruto ;porque separados de mí nada podéis hacer” Juan 15:5Aún de la seguridad del viñedo se preocupó levantando alrededor un cerco de promesas que en Él son sí y amén. Además el enemigo del viñedo fue vencido en la cruz volviéndose así un enemigo derrotado, “y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” Colosenses 2:15¿Qué más tiene que hacer Dios por Su viñedo, la Iglesia, para que ésta dé buen fruto? Neguémonos a nosotros mismos, hagamos morir nuestro yo para que el fruto de nuestras vidas no sean uvas agrias ,uvas silvestres. Y permitámosle a Cristo hacer fluir su vida en cada uno como la savia llega a los pámpanos a través del tronco.(Gálatas 2:20)¿Qué más Dios tendría que hacer para que te vuelvas a Él?¿Qué más tiene que hacer para que disfrutes de una relación de amor con Él y de obediencia a Sus mandamientos ?En Cristo ya lo hizo todo, te demostró su amor, te mostró el camino y te dio un ejemplo de vida a seguir.



