problemas viejos con la misma solucion
Ecc 1:4-11 DHH Unos nacen, otros mueren, pero la tierra jamás cambia.
(5) Sale el sol, se oculta el sol, y vuelve pronto a su lugar para volver a salir.
(6) Sopla el viento hacia el sur, y gira luego hacia el norte. ¡Gira y gira el viento! ¡Gira y vuelve a girar!
(7) Los ríos van todos al mar, pero el mar nunca se llena; y vuelven los ríos a su origen
para recorrer el mismo camino.
(8) No hay nadie capaz de expresar cuánto aburren todas las cosas; nadie ve ni oye lo suficiente
como para quedar satisfecho.
(9) Nada habrá que antes no haya habido; nada se hará que antes no se haya hecho.
¡Nada hay nuevo en este mundo!(10) Nunca faltará quien diga: "¡Esto sí que es algo nuevo!" Pero aun eso ya ha existido
siglos antes de nosotros.
(11) Las cosas pasadas han caído en el olvido, y en el olvido caerán las cosas futuras
entre los que vengan después.
Miles de años el hombre ha estado sobre la faz de la tierra, ¡y nada nuevo hay bajo el sol!!
Una canción escrita hace ya varios años cuenta de gente que sufría.
Dice que algunos erraron el camino, andaban perdidos por el desierto arenoso sin hallar una ciudad donde vivir. Tenían hambre, sed, ¡y estaban a punto de morir!
Cuenta también de otros que cayeron prisioneros. Vivían en profundas oscuridades, atados con cadenas por las tristezas.
También estaban los que, a las puertas de la muerte, enfermos y afligidos no soportaban ningún alimento.
Y por último, los que eran sobrepasados por las circunstancias. Perdían estos el valor tambaleándose de un lado para otro sin saber que hacer.
Hoy, la realidad no ha cambiado. Muchos se han equivocado en el camino a seguir, otros han caído prisioneros de sus emociones, miedos y vaya a saber que cosas más. No faltan los que están más cerca de la muerte que de la vida y tampoco los que no saben que hacer.
¡Nada hay nuevo en este mundo!
Pero aquellos de quien esta canción cuenta tuvieron una opción: Salmo 107:6 DHH Pero en su angustia clamaron al Señor, y él los libró de la aflicción.
Los hombres enfrentamos diferentes circunstancias en la vida y en cada una de ellas sale a la luz lo limitado que somos y cuanto necesitamos del favor de Dios.
A pesar de que los problemas son variados la solución siempre es la misma:
“ en su angustia clamaron al Señor y Él los libró de su aflicción”La canción continua, pero ahora con otro tono:
Salmo 107:31-43 DHH Den gracias al Señor por su amor, ¡por lo que hace en favor de los hombres!
(33) El Señor .... (35) convierte desiertos en lagunas y tierras secas en manantiales;
(36) allí establece a los que tienen hambre, ellos construyen sus ciudades.
(37) Siembran campos, plantan viñedos y recogen cosechas abundantes.
(38) Él los bendice, hace que aumenten y que crezca el número de sus ganados.
(41) Él saca a los pobres de su tristeza; ¡hace crecer sus familias como rebaños!
Así Dios está haciendo con millones de personas que se han vuelto a Él confiando en lo que Jesús hizo por la humanidad en la cruz.
Tú puedes ser uno de ellos también
Salmo 107:43 El que es inteligente, debe tener esto en cuenta y comprender el amor del Señor.



