reino y gobierno
Mat 6:10 RV60 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
Tema: el reino de Dios
Motivo: ser parte de la iglesia visible no significa que soy parte del Reino de Dios
Introducción:
Algunos han limitado su cristianismo a un sistema de moral alto, a una cantidad de "se puede" y de "no se puede". Esto está bien, es parte del vivir en santidad que significa apartado.
No vengo en esta hora a discutir esto ya que es básico, el hijo de Dios debe ser santo porque Él es santo, sin santidad nadie verá al Señor.
Pero el limitar el cristianismo a un sistema elevado de moral es un error.
Me atrevo a decir que muchos moralistas, dentro del cristianismo y de otras corrientes de pensamiento, no disfrutarán del beneficio de la eternidad en el paraíso porque no han entendido lo que significa ser parte del Reino de Dios.
Aplicación
1)De que hablamos cuando decimos Reino de Dios?
Cuando hablamos de reino, en lo espiritual y en lo natural, estamos hablando de gobierno. Es la voluntad del "rey" la que marca el rumbo de aquellos que están bajo su autoridad.
Observe:Mat 6:10 RV60 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. reino y voluntad van de la mano
Mat 7:21 RV60 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Mat 12:50 RV60 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.
Cuando hablamos de reino de Dios vamos más allá de un sistema moral, reino de Dios tiene que ver con Su Gobierno, Su Voluntad manifestándose en la vida de sus hijos.
Indudablemente que es su voluntad el que vivamos en santidad, comprender esto está reservado para los primeros niveles de la vida del creyente pero aquellos que van avanzando en la madurez deben comprender que gobierno de Dios tiene que ver hasta con las decisiones más pequeñas de mi día a día.
Alguien definió el Reino de Dios como: Nuevo estado de cosas sobre personas y lugares en que rige la voluntad de Dios.
¿Por qué nuevo estado de cosas? Porque antes no éramos parte del reino de Dios sino del reino de las tinieblas.
Colosenses 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
Durante años nuestra mente, nuestro juicio, nuestros valores , se fueron formando bajo la autoridad de las tinieblas pero ahora en Cristo ha sucedido un cambio, un cambio que demandará una transformación para ajustarnos a nuestra nueva posición: participantes del Reino de Dios
Efesios 5:8 Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz
Ser parte del reino de Dios exige un nuevo aprendizaje porque ahora estamos bajo la voluntad de otro.
Limitar el reino de Dios a un sistema moral o pretender seguir viviendo bajo los principios aprendidos antes de Cristo son errores que nos expondrán a serios peligros.
Ser parte del reino de Dios tiene que ver con gobierno, con Su Gobierno sobre mi vida, desde lo más pequeño a lo más grande.
Cuando la voluntad del Padre se cumple en mi entonces es señal de que he entendido lo que significa ser parte del Reino de Dios
2) Prioridades
Era el mediodía, habían caminado toda la mañana, cansados y con hambre habían esperado este momento. La sombra de los árboles les invitaban al descanso y el olor de la comida hacía agua sus bocas. Todo estaba pronto pero Jesús les dice: Joh 4:34 RV60 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
Claro que Él también tenía hambre, claro que Él también estaba cansado pero sabía que pronto una multitud de personas vendrían a escucharle y Él sabía que era lo que estaba primero.
Jesús les hablo de prioridades y les enseñó que lo primero debe ser el hacer la voluntad del Padre.
Sujetarse a la voluntad del Padre es sujetarse a Su gobierno y esto vimos ya que es señal de alguien que pertenece al reino.
Esta enseñanza se repite en Mat 6:33 RV60 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
No se trata de solamente esforzarse cada día por tener un nivel mas alto de moral, ni siquiera se trata de solamente esforzarse de servir, sino que, además de esto, buscar primero el Reino de Dios es buscar que se haga Su Voluntad en mi vida, que sea Él el que gobierne mis caminos aún cuando estos contradigan mi sentido común o la escala de valores que he formado con el paso de los años.
Indudablemente que no te va a pedir que hagas algo que contradiga su Palabra pero, ¿ que tal cuando Él quiere marcar rumbos en tus caminos?
¿Si sabemos que la voluntad de Dios es santa y perfecta?¿si sabemos que Él solo quiere lo mejor para nosotros, porque nos cuesta rendirnos, someternos, a ella?
Moisés a pesar de sus 80 años aceptó un gran desafío, Gedeón a pesar de su baja autoestima obedeció la voz de Dios, aunque Jesús no quería "beber aquella copa" se sometió a la voluntad del Padre, aunque Ananías temía a Pablo obedeció y fue a orar por él.
Buscar primero el reino de Dios es más que una moral alta o un servicio, buscar primero el reino de Dios es permitirle a Él gobernar mis caminos.
¿No era esto lo que Pablo quería decir cuando escribió: Galatas 2:20 En realidad, también yo he muerto en la cruz, junto con Jesucristo. Y ya no soy yo el que vive sino que es Jesucristo que vive en mi.?
En los primeros pasos de la fe entender la santidad es básico pero debemos avanzar a la madurez y ello se evidencia cuando tenemos por prioridad el que se cumpla el gobierno de Dios, la voluntad de Dios, en nuestras vidas.
3) Transformación
Proverbios 16:32 ...más vale dominarse a si mismo que conquistar ciudades
Muchos hablan del gobierno de Dios sobre ciudades, regiones, y está bien pero es necesario entender que el gobierno de Dios necesariamente debe empezar por mi vida.
El primer reino que debe caer ha de ser el de mi orgullo, de mi egoísmo, de mi vieja naturaleza, para que así Dios pueda gobernarme y ver cumplida su voluntad en mi vida.
¿Cómo lograr la transformación?
1) transformación de la mente por la Palabra
Rom 12:2 NVI No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
La buena voluntad, agradable y perfecta de Dios es algo que naturalmente no conocemos, recuerde que estábamos bajo otro reino, por lo cual debemos renovar los conceptos, ideas, valores y juicios que están en nuestra mente.
Esto lo logramos por medio de la Palabra, observe este verso: 2Cor.10:4-5 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
El poder de la verdad de la Palabra, que es más cortante que espada de dos filos, derribará fortalezas (pensamientos de humana sabiduría) y argumentos altivos que se levantan en nuestra mente haciendo imposible el gobierno de Dios sobre nuestras vidas.
2) Transformación de nuestro carácter de orgullo a humildad
Mat 5:3 RV60 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Claro que el reino de Dios encuentra oposición, el reino de las tinieblas se opone pero también nuestro reino natural, egoísta y orgulloso, no quiere ceder su terreno.
Muchos cristianos siguen manteniendo su egoísmo y su orgullo en pie, y así quedan excluidos del gobierno de Dios, por ende, del reino de Dios.
El reino de los cielos pertenece a los humildes, a aquellos que se rinden a Él entendiendo que el hacerlo en cierta forma les es ganancia.
En esto de ser humildes permitimos que se cumpla aquello que día a día debemos buscar: la llenura del Espíritu Santo.
La única forma para que el Espíritu tome el control total de alguien es cuando esta humildemente le cede el control de su vida. Así podrá cultivar una relación más intima con él y podrá discernir mejor la perfecta voluntad de Dios.
3) transformación a la perseverancia
Heb.10:36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa
37) Pues Dios dice en la Biblia: "Muy pronto llegará el que tiene que venir. ¡Ya no tarda! (38) Los que me son fieles en todo y confían en mí vivirán para siempre. Pero si dejan de serme fieles, no estaré contento con ellos".
Someterse a la voluntad de Dios transgrede varias leyes. Transgrede la ley natural de rebeldía del ser humano, transgrede las leyes de rebeldía de las tinieblas, transgrede las leyes de rebeldía de nuestra vieja naturaleza, y las leyes de rebeldía del mundo.
Esto nos expondrá a situaciones difíciles, pruebas que vendrán de afuera pero también de adentro de nosotros mismos por eso aquel que quiere ser parte del reino de Dios deberá renovar su mente, humillarse y ser perseverante, paciente, hasta que Cristo venga a buscar a su Iglesia.
Propósito:
¿qué es lo que busco con todo esto?
Jesús hablando de los judíos, a quienes se les había confiado el reino de Dios, por su rebeldía les dijo:
Mat 21:43 RV60 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.
Hoy Dios le ha confiado a la Iglesia el poder ser parte de su Reino pero muchos creen solamente en un sistema de moralidad o de liturgia. El reino de Dios es su gobierno, su voluntad sobre nuestras vidas.
Claro que hay que vivir en santidad y servirle pero el gobierno de Dios sobre nuestros caminos va más allá de esto.
El gobierno de Dios es cuando su perfecta voluntad se vuelve real en mi vida, voluntad que no solo tiene que ver con moral son también con las decisiones cotidianas de mi vida toda.
¿Quién toma las decisiones acerca de cómo administras tu tiempo?¿quien toma las decisiones acerca de los lugares a los que vas o a los que no vas? ¿Quién toma las decisiones acercad de lo que dices o de lo que no dices?
Ser parte del reino de Dios no tiene que ver solamente con lo que pasa los domingos en el templo, o en algún programa especial, tiene que ver con tus 24 horas los 365 días del año.
Ser parte del reino de Dios es más que no robar o no mentir, es alinear todos mis caminos ( no solo moralmente) con la perfecta, buena y agradable voluntad de Dios
1Jn 2:15-17 BLS ... En cambio, el que hace lo que Dios manda vive para siempre.

