La resurrección de Cristo
La resurrección de Jesús es uno de los sucesos determinantes en la fe cristiana. Si Cristo no hubiera resucitado seríamos las personas más dignas de tener lástima porque estaríamos confiando en alguien que habría fallado a los argumentos que lo colocaban fuera de las limitaciones humanas. Pero Cristo resucitó confirmando así que Él es quien dijo ser: Dios.
La resurrección de Cristo no solamente sirvió como un sello que garantiza su divinidad y nuestra resurrección sino que también tuvo la capacidad de sacar a luz un problema que también nos aqueja a muchos hoy, estoy hablando de la falta de fe.
Por tres años muchos vieron y escucharon grandes cosas de parte del Señor. fueron testigos de como su Palabra se cumplía siempre y nunca quedaba avergonzado o en ridículo. Vieron como a otros levantó de entre los muertos y escucharon de su propia boca el anuncio de su resurrección. Pero a pesar de todo eso, aquel domingo nadie pensó que lo haría.
La falta de fe se hizo patente con la actitud de sus discípulos. Las mujeres fueron al sepulcro temprano pero solamente pensando en un muerto.Luk 24:1-5 NVI El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado. ... se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. (5) Asustadas, se postraron sobre su rostro, pero ellos les dijeron: --¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive?
Las especies no eran para recibir al Cristo resucitado sino para esparcir sobre el Cristo crucificado. Buscaban a alguien muerto pero Él ya estaba vivo.
Los otros discípulos no fueron mejores, al anuncio de las mujeres dijeron:Luk 24:9 BLS ... Cuando llegaron a donde estaban los once apóstoles y los otros discípulos, les contaron lo que había pasado. Pero ellos pensaron que las mujeres se habían vuelto locas y no les creyeron.
Estos hombres habían conocido y aprendido de Jesús. Con sus ojos vieron milagros en otros pero ellos mismos no creían.
Jesús se encuentra con un par de ellos en el camino a Emaús y en un momento les dice:Luk 24:25 NVI --¡Qué torpes son ustedes --les dijo--, y qué tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas!
Tardo de corazón para creer es una frase que no quisiera oir de los labios del Maestro.Indudablemente no se trataba de que sus pensamientos estaban cerrados a la posibilidad de que Cristo hubiera resucitado sino que eran lentos para llevar sus pensamientos de lo humanamente imposible a lo divinamente posible.
Muchos de nosotros conocemos, hemos visto con nuestros ojos, y creemos en lo que Cristo puede hacer pero por algun motivo nuestra mente demora en cambiar los pensamientos de "es imposible" a "es posible en Cristo".
Somos lentos para ir de los sentimientos de angustia y preocupación por lo que vendrá a sentimientos de seguridad y confianza en el cuidado divino.
Somos tardos, desconfiados, creemos pero nos guardamos siempre un "pero..." y esto solo provoca que no vivamos la vida abundante que Cristo ya nos ha dado.
Dice la Biblia:santiago 1:6-8 NVI Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. (7) Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; (8) es indeciso e inconstante en todo lo que hace.
Aquellos hombres tenían muchas experiencias con Cristo pero sus pensamientos y sentimientos aún no habían cambiado. Seguían limitados a las posibilidades humanas y angustiados por sus debilidades.
Es el propósito de este artículo el que puedas salir de la inconstancia y te mantengas firme en la fe, en la fe de que para Dios nada es imposible.



