siempre estamos a tiempo de clamar a Dios
sábado, 29 de marzo del 2008
Siempre estamos a tiempo para clamar a Dios.
¿Se imagina usted ser tragado por un gran pez? Eso fue lo que le ocurrió a un hombre llamado Jonás. Este fue llamado por Dios para llevar un mensaje a una ciudad que quedaba 800 km. al este de donde él estaba, pero no dudó un instante....en hacer todo lo contrario!!En lugar de viajar a su destino, emprendió la huída al punto mas distante en dirección contraria. Mientras navegaba en su huída una fuerte tormenta y la desesperación por su vida de los marinos llevaron a este desobediente a terminar en el vientre de un gran pez que Dios tenía preparado esperándole en alta mar. Estando en esta situación tan poco común y desesperada, sin esperanza de poder librarse de tal castigo, envuelto con algas y rodeado de absoluta oscuridad, hizo lo único que le podía dar solución: orar. El resultado: el pez le vomitó con vida en tierra firme. ¡Que situación tan complicada! Pero por más difícil que se presente siempre hay tiempo para clamar a Dios. ¿Qué tan difícil te es encontrar solución a la situación en la que estas? Tal vez tu relación matrimonial se ha complicado tanto que no ves solución, o con tus hijos, o el trabajo. ¿los planes para el futuro se ven cada vez más lejos?¿ se derrumban los valores en los cuales siempre has creído?¿los que confiabas te han dado la espalda?¿la enfermedad ha venido a apoderarse de tu cuerpo y la medicina no te puede ayudar? Siempre estamos a tiempo, aunque estemos metidos en el estómago de un pez, para clamar a Dios. Mat 11:28 BLS Ustedes viven siempre angustiados; siempre preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar. (29) Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar.
