El testimonio tesalonicense
El testimonio tesalonicense
Alguien dio una vez los posibles motivos por los cuales las personas no ponen su fe en Jesús.
Este dijo: uno de los motivos puede ser que no conozcan a un creyente y el otro motivo por el cual algunos no ponen su fe en Jesús es porque SI conocen a un creyente.
Siempre, aunque no lo queramos, estamos influyendo en la respuesta que las personas van a dar a la hermosa invitación del evangelio. Esta influencia puede ser a favor o en contra, y esto es según cual sea nuestro testimonio de vida a los demás.
El apóstol Pablo estaba muy contento, y el motivo de su alegría era este: 1Th 1:8 RV60 Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; En su trabajo de extender el reino de Dios, Pablo se alegraba de ver como en muchas regiones el mensaje de amor se había vuelto una realidad para sus habitantes al punto que : “no tenemos necesidad de hablar nada”. Lo interesante y que quiero resaltar es que la tarea evangelizadora se había llevado a cabo por medio del hermoso testimonio de vida de aquellos que en Tesalónica habían abrazado la fe en Jesús. 1Th 1:9-10 BLS Porque todos hablan de lo bien que ustedes nos recibieron, y cuentan cómo ustedes dejaron de adorar ídolos para adorar y servir al Dios vivo y verdadero. (10) Ellos saben que ustedes esperan que Jesucristo regrese del cielo. Dios hizo que él resucitara para salvarnos del castigo que Dios dará a los pecadores en el día del juicio.Tres aspectos que resaltaban en el ejemplo de vida en estos hombres son los que quiero exponer para así nosotros también, junto con ellos, influenciar positivamente en la extensión del Reino de Dios.
El primero: conversión.
“...cuentan cómo ustedes dejaron de adorar ídolos...”Estos hombres marchaban en una dirección y ante la invitación de amor por parte de Dios decidieron, voluntariamente, elegir otro camino, el que ahora les ofrecía Dios.La palabra clave en la conversión es : cambio. Conversión no es como colgarse una medallita de Jesús al cuello pero seguir nuestro propio camino. Conversión es un cambio radical, un giro de 180 grados donde empezamos a caminar hacia Dios.Conversión no es para falsos, ni tampoco para inseguros, la conversión es para los que verdaderamente quieren ser hijos de Dios. La segunda palabra es : propósito.“...para adorar y servir al Dios vivo y verdadero...”Podremos no saber con quien nos casaremos o que carrera estudiar, pero el creyente tiene bien en claro que hay un propósito superior para él y que ese propósito tiene que ver con Dios.Agradarle, servirle, obedecerle son algunos aspectos que hacen a nuestro propósito cono cristianos aquí en la tierra. El tener esto en claro, cuando muchos se cuestionan para que están aquí, marcará una gran diferencia entre tu y los demás. El tercer elemento: esperar.“...Ellos saben que ustedes esperan que Jesucristo regrese del cielo...”Esta espera no tiene nada de pasiva. Es una espera paciente, perseverante, diligente, confiada, esperanzadaDe esta forma una sana tensión te llevará a vencer sobre los obstáculos, caminar siempre hacia delante y a buscar la madurez espiritual. Así tu vida brillará cada vez más en este mundo sumergido en oscuridad.
Pablo, de otro grupo de creyentes, se refería así: 2Co 3:2 BLS Todos pueden ver claramente el bien que Cristo ha hecho en la vida de ustedes. Para que la gente hable bien de nosotros, sólo tiene que fijarse en ustedes. Porque ustedes son como una carta que habla en nuestro favor. .... Y esa carta está a la vista de todos los que la quieran leer. Tu y yo somos cartas abiertas donde lo que lean nuestros conocidos les puede acercar a Jesús o hacerlos salir huyendo.


