Trabajar para Jesús...sin exagerar!
Trabajar para Jesús sin exagerar
En el capítulo diez del evangelio de Lucas, Jesús, comisiona a setenta para que salgan a trabajar para Él.
El motivo: habían pocos trabajadores y mucho para hacer.
Luk 10:2 BLS Jesús les dijo: Son muchos los que necesitan entrar en el reino de Dios, pero son muy pocos los que hay para anunciarles las buenas noticias. Por eso, pídanle a Dios que envíe más seguidores míos para compartir las buenas noticias con toda esa gente.No era esta una misión fácil, Jesús les advierte acerca de los peligros que acechaban.
Luk 10:3 BLS Vayan ahora; pero tengan cuidado, porque yo los envío como quien manda corderos a una cueva de lobos.Cuando sus discípulos regresaron estaban muy emocionados por las cosas que habían podido hacer como representantes de Cristo.
Luk 10:17 BLS Los setenta y dos discípulos que Jesús había enviado regresaron muy contentos y le dijeron:--¡Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando los reprendemos en tu nombre!Estando ellos, me imagino, apabullando al Señor con sus cuentos, Jesús les hace callar y les da una sentencia que creo yo que bien haríamos en atender.
Luk 10:20 BLS Sin embargo, no se alegren de que los malos espíritus los obedezcan. Alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el libro del cielo. El que nuestros nombres estén escritos en el libro de la vida hace una experiencia de conversión genuina, sincera. Por lo cual entiendo que Jesús quería resaltarles la importancia de su relación personal con Él por encima del servicio a ÉL. Entre aquellos gozosos discípulos estaba quien le traicionó, realidad más común de lo que pensamos.Mat 7:21-23 RV60 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. (22) Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (23) Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Trabajar para Dios es nuestro llamado pero no exageremos, más importante es mi regeneración, mi obediencia. No descuidemos ni uno ni tampoco el otro. Este mismo capítulo presenta otro caso de exageración, María y Marta. Estas hermanas amaban a Jesús, pero mientras una hacía cosas para Jesús, la otra estaba con él.Luk 10:38-42 BAD Mientras iba de camino con sus discípulos, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. (39) Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. (40) Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y le dijo:—Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! (41) —Marta, Marta —le contestó Jesús—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, (42) pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará. Trabajar para Él no es lo mismo que tener tiempo con Él. Así como podemos cometer el error de escondernos detrás del servicio para no perseverar en una vida de santidad, también podemos quedarnos sin tiempo para cultivar nuestra relación con Jesús. Trabajemos para el Señor, pero cuidémonos de no exagerar.


