El valor de la vida eterna
Hablamos en un artículo anterior de la importancia de la perseverancia en el camino de la fe. El Señor Jesús mismo dijo que en los últimos tiempos la maldad se multiplicaría y esto haría que muchos se enfriaran en su amor y devoción a Él. Esto es lo que esta ocurriendo con esta generación y su consejo fue: -perseveren. El mismo fue un ejemplo de perseverancia. Su camino no fue fácil, en todo fue tentado como nosotros y aún más ya que tuvo que sufrir la cruz. En el huerto expresó sus deseos de que si era posible que no tuviera que beber la copa que le estaba preparada que pasara de Él pero aún así enfrentó con valentía y se mantuvo firme y en perseverancia para que se cumpliera la voluntad del Padre. Estando clavado en la cruz aquellos religiosos se burlaban diciendo que si era Hijo de Dios que se bajara de ella pero aún cuando podía haberlo hecho no lo hizo. Esto me llevó a preguntarme que era lo que lo motivaba a seguir y una de las cosas fue que estaba aferrado a la seguridad de la eternidad. Heb 12:2 PDT Fijemos nuestra mirada en Jesús, en quien empieza y termina nuestra fe. Él sufrió la muerte en la cruz y aceptó la humillación como si no fuera nada. Pudo hacerlo por el gozo que le esperaba: sentarse a la derecha del trono de Dios. Dice este pasaje que pudo hacerlo, perseverar más allá de las pruebas, porque tenía una firme esperanza acerca de lo que ocurriría más allá de esta tierra. El motivo de este artículo es porque muchos dejan de perseverar por no tener presente y en alta estima el valor de la eternidad. El Señor Jesús, hablando de la eternidad, dijo: Luk 20:35 mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. Si bien todos vamos a resucitar, no todos lo haremos al mismo tiempo. Algunos lo harán primero y estos son los que son llamados a pasar la eternidad con Dios. Pero observe las palabras de Jesús: “los que fueren tenidos por dignos”. Es necesario ser tenido por digno de tan alto favor, entonces la pregunta es: ¿cómo podemos hacer para ser considerados dignos de pasar la eternidad con Dios? 1Jn 5:12 RV60 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Es solo por medio de Cristo que somos hallados digno de tal favor El apóstol Pablo también habló acerca de la vida eterna pero lo hizo más en su aspecto de esperanza puesta delante del cristiano que genera un efecto moral positivo en el aquí y ahora Tit 1:1-2 DHH Carta de Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, enviado por él para que los elegidos de Dios lleguen a la fe y al conocimiento de la verdad que se encuentra en nuestra religión, (2) sostenidos por la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esta vida desde la eternidad, El camino de la fe no es fácil pero encontramos apoyo y estímulo en la esperanza de la vida eterna, vida eterna que ya poseemos en Cristo por medio de la fe. Concluyo con estas Palabras del apóstol Pablo: 1Ti 6:11-12 RV60 Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. (12) Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. Muchos cristianos rehúsan pelear la batalla de la fe, se amoldan, se enfrían y pierden ese primer amor, pero estímulo tenemos en la esperanza de la vida eterna que bien haremos de echar mano para así perseverar hasta alcanzar aquello para lo cual hemos sido llamados en Cristo Jesús.

