la viga en tu propio ojo - primera entrega
Una de las características de la naturaleza del ser humano es la tendencia a la auto justificación. Lo que en otros son faltas imperdonables en nosotros mismos son pequeños errores justificables por cualquier motivo que nos venga a la mano.
Es bien sabido dentro del mundo cristiano el estar atendiendo a las exhortaciones de la Palabra mientras nuestra mente va buscando las personas cuyas vidas necesitan cambiar de acuerdo a lo que escuchamos ,pero..¿y que de nosotros?.
El tener una actitud de tal índole nos esta robando la posibilidad de ser perfeccionados para alcanzar la plenitud del carácter de Cristo.
En el pasaje de Mateo 7 hay un principio espiritual que mal hacemos en no prestarle atención.
No es la corrección de terceros lo que Dios condena sino el hecho de no someternos a nosotros mismos a dicha corrección en primer lugar.
En el plano espiritual nos resta autoridad el querer cambiar o prohibir cosas sin nosotros aplicarlas a nuestras vidas.¿Como ven los hijos a un padre que les prohíbe el tener ciertas actitudes cuando el mismo no las reprime en su carácter? De seguro muchos padres hemos experimentado esa respuesta que nos deja desarmados ante la corrección que queremos aplicar sobre nuestros hijos al decirnos ellos:"pero si vos lo haces".Perdemos autoridad cuando no aplicamos primero en nosotros lo que queremos que otros hagan. Pensando en esto hoy recordé algunos pasajes que muy rara vez, por no decir ninguna, he escuchado aplicar a quien realmente se le deben aplicar.
Miramos la paja en el ojo ajeno cuando estos versículos son para sacar la viga que esta en el nuestro.
Esta es la primera entrega de tres que espero ayude a limpiar los “ojos” de los creyentes para ser más efectivos en la tarea de llevar a los incrédulos a la fe en Jesús
Todos conocemos el pasaje de Apocalipsis 3:20 donde Jesús dice:"He aquí ,yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta ,entrare a el, y cenare con el, y el conmigo."
Este texto muy citado para la conversión de los perdidos en realidad esta dirigido: ¡a la iglesia!.
La iglesia de Laodicea es quien es exhortada, una congregación denominada tibia.
Recién pude entender la idea cuando estudie acerca de su historia. Esta ciudad carecía de suministro de agua por lo que construyeron un acueducto desde un manantial cercano por el cual el agua termal corría hasta la ciudad. La sorpresa fue que saliendo de su fuente caliente llegaba, por el recorrido, tibia .Entonces en esa condición no servia ni para bañarse ni para beber(lo que causaba vómitos,"te vomitare de mi boca").
Esa misma condición era de esta iglesia, no servia para los propósitos de Dios quien la había concebido en Cristo.
A pesar de su riqueza ,de sus logros ,era totalmente inútil a los ojos de Dios por lo cual era ella y no los perdidos quienes debían permitir que Cristo entrara y tomara el lugar que le correspondía.
No me mal entiendas ,esta perfecto el guiar a los perdidos a los pies de Cristo pero no solo ellos necesitan tener a Cristo en su corazón, también la iglesia debe estar sujeta, como la esposa al esposo, a la cabeza que es Cristo. (Efesios 5:23-24)




Comentarios sobre la viga en tu propio ojo - primera entrega
me conta!
bien hecho, nos vemos manana.